Dado que el programa tuvo, en la fase I, un componente de trabajo con municipalidades, el estudio persiguió determinar el impacto de esas acciones en el desarrollo local y los usuarios en particular.
El estudio tuvo tres ámbitos de investigación: el fortalecimiento institucional de las intermediarias, la familia/hogar, condiciones de vida de la comunidad, mediante la construcción de obras comunales.
Asimismo, el estudio encontró un gran aporte del FDLG en la formulación de la política de vivienda y una gran influencia en hacer visibles a los pobres. Según la Estrategia de Implementación de la Política Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos, el déficit habitacional en Guatemala asciende a 1,021,592 del cual el 60% corresponde al déficit habitacional cualitativo equivalente a 611,495 y el déficit habitacional cuantitativo equivalente a un 40% engloba un total de 410,097 soluciones habitacionales.